Datos de Contacto

Hermandad de Ntra. Sra. de la Antigua de Manjavacas
Ctra. Mota del Cuervo a Las Mesas, km. 6
16630 Mota del Cuervo
Cuenca
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Origen

El nombre de Manjavacas al oírlo sin ninguna conexión con Mota del Cuervo, no nos dice nada, no nos suena y es más ni en el diccionario la encontraremos. Tan sólo se halla en poquísimas Geografías o Atlas, donde señalan o indican, que esta palabra es nombre propio, que denomina una pequeña laguna con su entorno, que en invierno tiene unas 57 Has de agua reduciéndose mucho en el estío y que está enclavada en el paraje del mismo nombre: Manjavacas, al Sureste de la provincia de Cuenca, término de Mota del Cuervo.
En la guía Larrañaga de Cuenca, y en la pág. 402, editada en el año 1929: Manjavacas.-Ermita, casa y lagunas en el término de Mota del Cuervo.

Etimológicamente viene de "majada de vacas". No lo afirmamos categóricamente, ya que las raíces de estos vocablos, pueden tener otras acepciones. Majada, entre algunas acepciones quiere Nebrija, hace años, que sea mesón. La tradición nos dice que, este lugar de Manjavacas era el paso obligado de Valencia-Toledo. ¿Tendríamos un mesón o venta, en nuestro término antes que se escribiese el Quijote o se construyese el Mesón en nuestro pueblo? ¿Sería un hito, un portazgo, una posada, un alto en la senda de Santa María, camino de Toledo-Valencia o viceversa? ¿Sería un pastizal, una pradera donde las vacas paciesen y diesen a este rincón manchego abundancia de carne y leche?

A finales del siglo XIX, aún hay personas mayores, que lo recuerdan, junto a la laguna pastaba gran número de ganado vacuno, (antes)vacas y bueyes, bueyes y vacas, que labraban estos parajes, que fueron antes que las mulas y el tractor.
¿Por qué hemos visto en cuadros y litografías de siglos pasados escrito Manjabacas, con B, distinta a la ortografía de nosotros, donde esta palabra se escribe con v: MANJAVACAS?

Manjavacas, es ermita, santuario, caseríos, quinterías, recinto, lugar sagrado, con sus hectáreas de tierra a lomos de las cuatro provincias manchegas.

Manjavacas, es oasis de paz, remanso, sitio de meditación, donde tantas veces, hemos vivido la devoción mariana: a la Virgen de la Antigua, porque moteños, así era la advocación, que pusieron nuestros mayores a la Virgen y así la llamaban, de la ANTIGUA. El tiempo que se encarga de enterrar y olvidar muchas veces cosas, borró la advocación de la Antigua, de la tradición oriental, bizantina, valenciana y tomaron por el paraje y lugar por advocación de la imagen de la Virgen: Manjavacas.

Manjavacas, es algo misterioso, sobrenatural, que engarza una vivencia religiosa y que a los moteños nos habla del más allá.

Manjavacas, es una respuesta a una devoción a la Virgen, que se transforma en obras de misericordia, ayudando al prójimo.

Manjavacas, es una fuerza interior, que nos une a los moteños e invita a extraños a recorrer el camino de la Madre de Dios, que conduce a la ermita todos los años el primer y tercer domingo de Agosto (antes era en Septiembre y antiguamente era en Mayo).

Manjavacas, es apellido moteño, que a través de los años han dejado los patronimicos de Sánchez, Martínez,... y tanto otros para ser el único apellido Manjavacas, que lo llevan muchas familias moteñas e incluso diseminadas por la geografía española.

Manjavacas, es calle, es cañada, de pan llevar y de criar vino. Es cooperativa, es agrupación, es trabajar en equipo, para hacer un pueblo mejor.
Manjavacas, es un punto fijo que se otea en el horizonte, desde los molinos, desde el Pino, desde el Geminillo, desde Teja quebrada, desde la Media Legua, desde cualquier punto, allí está, porque tiene algo... que hace mirar y pensar.

Manjavacas, es palabra de hospitalidad, de protección, de amparo, de refugio, de auxilio, de ilusión, de fe, de esperanza,... de amor.

Dada la inmensa llanura, en la cual está emplazada Manjavacas y los pocos datos existentes, a todos los niveles, es muy confuso y oscuro responder a la pregunta, ¿dónde y en qué espacio estuvieron asentados sus primeros pobladores?

Pero es lógico pensar que esta tierra estuviese habitada por algunas tribus nómadas, aunque no fuese de un modo estable en sus orígenes; ya que las condiciones de espacio, no reúnen formas o modos factibles de habitabilidad, en cuanto no cuenta con refugios naturales: lugares rocosos, cuevas, cavernas.

Lo cierto es que este espacio que nos ocupa, era paso obligatorio de pueblos. Legiones romanas, pueblos bárbaros, visigodos, cristianos afincados antes de venir los moros ¿Existía ya el culto a la Virgen por estos parajes?
Al principio del siglo VIII los moros invaden la Península Ibérica. Estas latitudes, con más de tres siglos están en su poder hasta llegar a un tiempo límite, ya que esto era tierra de nadie. En la Reconquista, tan solo una torre o fuerte, que servía de defensa tanto a moros como cristianos, según tocase la suerte de las armas y que ha llegado a nuestros días con el nombre de Torre-Vegezate, según las relaciones topográficas de Felipe II en el año 1575, tanto de las Mesas como de Mota. Es difícil señalar donde estaba ubicado Torre-Vegazete mientras algunos lo ponen junto al río Záncara hoy término de Socuéllamos, otros lo ponen cerca de las Mesas y finalmente otros lo emplazan junto a nuestra ermita vieja.